BIGtheme.net http://bigtheme.net/ecommerce/opencart OpenCart Templates
Home / Reportajes / DETRÁS DE UN CLICK – ¿Qué ocurre con las descargas más allá del ordenador?

DETRÁS DE UN CLICK – ¿Qué ocurre con las descargas más allá del ordenador?

“Las descargas ilegales no existen”, nos cuenta Carlos Sánchez Almeida, abogado, al ser preguntado por éstas. La mayoría de resoluciones judiciales en materia de webs de enlaces, nos explica, consideran que tales páginas no infringen la legislación vigente.

Visto esto, mirando a nuestro alrededor nos damos cuenta de que la descarga de contenido audiovisual, ya sea música, ya sean películas, es un fenómeno muy presente en los jóvenes de hoy en día. En esta investigación vamos a intentar dar respuesta a algunas preguntas que surgen al mirar esta cuestión, como si es cierto que el modelo de negocio que conocemos hoy está acabado, cómo va a evolucionar esto en un futuro próximo o en qué te afecta esto a ti.

¿Qué tenemos?

Empecemos planteando la situación actual de estos dos medios, la música y el cine. En lo referente a la música, todas las personas con las que hemos hablado coinciden en que el CD está ya, si no muerto, en vías de desaparición. Tanto Inma Grass, directora de comunicación de la discográfica BOA Música, como David Rivilla, mánager general de Ponlo Alto Music, con quienes hablamos para conocer el punto de vista de la industria, nos informaron de que las ventas de discos han ido cayendo paulatinamente a lo largo de estos últimos años. Pone el ejemplo David Rivilla de la cifra cada vez menor que se necesita para obtener la distinción de disco de oro por ventas. Como nos comunicaba Inma Grass, “vender discos ya no es nuestro principal negocio”.

Respecto a este mismo tema, hablamos con el músico barcelonés Eloi “El Bon Noi” y con el rapero figuerense Army, integrante del grupo Somos Vida. Tampoco desde el punto de vista de estos artistas el CD tiene futuro a nivel comercial, pues es el mismo Army quien nos dice que, si bien procura invertir su dinero en discos, “todos los que estamos en el mundo de la música, sea el estilo que sea, estamos viendo que el formato físico es un producto que la gente no consume”.

El otro tema que planteamos es el del cine, el de las películas. Fernando Trullols, ganador del Goya 2011 al mejor cortometraje, nos dijo que, aunque la gente no va tanto al cine, “la gente ve más cine que antes incluso”, existe, pues, la demanda pero se llena por canales alternativos a los tradicionales. “Nos ha pillado a todos desprevenidos la rapidez del cambio”, dice el joven director, refiriéndose a las nuevas formas de visionado de las películas por la red. Vista desde el punto de vista actoral, esta cuestión, según nos dijeron los actores Laura Pamplona (actualmente trabajando en “Los misterios de Laura”) y Daniel Sicart (de “La Riera”), afecta más a productoras y distribuidoras que a los propios actores, a quienes el efecto les llega de forma más colateral.

Desde el punto de vista legal, sin embargo, encontramos que, como decíamos al inicio del reportaje, las páginas de enlaces son legales según la legislación actual. Existe además el “derecho a la copia privada”, que en palabras del Sr. Carlos Sánchez Almeida se define como “la reproducción efectuada por una persona física para su uso privado a
partir de obras a las que haya accedido legalmente, siempre que la copia
obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa”, es decir, para uso personal.

 

¿Qué tendremos?

Vemos así como se nos plantea un panorama en el que la irrupción de la red en estos últimos años está transformando los modos de consumo de estos productos. “Las normas del juego han cambiado completamente”, nos dice Inma Grass. Con respecto al futuro próximo, encontramos posturas encontradas en el ámbito de la música. Por un lado, David Rivilla nos dice: “No soy muy optimista con respecto al futuro de “la música”, en general te diría que un álbum será más como un gasto de promoción que como un trabajo a promocionar”, dado que la gente es reacia a pagar por algo que puede conseguir gratis a través de Internet.

Por otro lado, sin embargo, encontramos la visión del bloguer Terapias, creador de HHDirecto y del blog  http://www.terapiahiphop.com/, quien tiene una visión optimista de las descargas y argumenta así sobre cómo pueden estas perjudicar a los implicados en la industria musical: “En cuanto a los perjuicios, me parece una buena noticia que se perjudique a la industria discográfica ya que llevan años abusando de artistas y consumidores por su posición dominante(…). Los perjuicios al vendedor de la tienda o al distribuidor son duros, pero la vida es así, en nuestra historia son miles los trabajos que han quedado obsoletos pero eso no es razón para frenar la evolución lógica. Los perjuicios directos para el artista son mínimos, ya que las ganancias que obtienen por las ventas de CDs siempre han sido ridículas”.

Respecto al cine, los entrevistados por este diario tenían una visión optimista del tema. El guionista y creador de la serie de televisión “Polseres Vermelles”, Albert Espinosa, nos dijo que el cine no se acabará porque “el cine ya no es el cine”, sino que se ha convertido en un acto social, postura que suscribía Daniel Sicart. En una dirección parecida apuntaba Fernando Trullols cuando decía que “hay mucha hambre de contenidos” aunque también decía, como también sostenía Albert Espinosa, que hay que fomentar el ir al cine.

¿Qué hacer ahora?

Se presenta así la cuestión, con una reducción de las ganancias que, en el sentido de que son necesarios unos ingresos para poder continuar produciendo tanto canciones como películas, como nos decía Fernando Trullols (“la gente que hace películas consume tiempo, dinero, (…) vamos, si no se ganara dinero, la gente no se dedicaría a hacer películas”). Planteado de este modo el problema de la continuidad, preguntamos qué medidas se están llevando a cabo o se pueden llevar a cabo como solución.

Una posibilidad, en la cuestión de la música, es la que nos explicó Eloi “El bon noi”: el mecenazgo. Este consiste en que los fans paguen antes de la salida del disco y que, en función de los que hayan donado, reciban contenido proporcionalmente (por ejemplo, el CD, o el CD más entradas para un concierto, o algún otro contenido extra). Otra opción parecida es la que presenta Terapias, que consiste en pagar un precio irrisorio tal como 1€ o incluso 10 céntimos por el disco (que parece ridículo pero que a gran escala puede llegar a cubrir el coste de producción de un LP).

Otro camino es, como nos dicen tanto Inma Grass como Carlos Sánchez Almeida, el de plataformas como Spotify, Youtube, Last FM, Filmin o Amazon, que han logrado monetizar, sea mediante la publicidad u otro tipo de fuente de ingresos (como los diversos grados de cuentas de Spotify), el consumo en la red. Se trata, en definitiva de que se acercan al consumidor “mediante sistemas ágiles y económicos”, la única alternativa, según este abogado, para la supervivencia de la distribución de contenidos.

La otra vía de financiación en cuestión referente a la música es el directo, los conciertos. Esta parece ser la vía más directa de ingresos para los artistas, aunque, como nos dice Inma Grass, “solo pueden vivir del directo artistas que ya son bastante conocidos. Los artistas que están empezando, sin el apoyo de discográficas u otros mecenas, ni siquiera malvivir”. Aún así, Eloi “El bon noi” nos dice que “es preferible regalar la música y que llegue a, digamos, 30000 personas y poder dar conciertos que vender 3000 discos, que no es nada”.

En definitiva

Para concluir esta investigación, y teniendo en cuenta lo visto hasta ahora, parece claro que el modelo de negocio audiovisual se encuentra en un proceso de irremisible cambio hacia el libre acceso a los contenidos en Internet. Podemos ver esto desde una óptica pesimista, pero, como nos dijo Fernando Trullols, “estamos ante una oportunidad”.

En palabras del Terapias, “el gobierno y la industria llevan muchos años perdidos buscando soluciones para acabar con las descargas y mantener la industria discográfica en modelos de negocio iguales o parecidos a los que funcionaban antes, y esto es un error porque las descargas no se pueden parar y el negocio nunca volverá a ser como antes. Así pues, el primer paso es descriminalizar las descargas, asumir que la industria tal y como la conocemos va a desaparecer, para que así se dejen de gastar tiempo y dinero en objetivos imposibles y todos juntos podamos utilizar ese tiempo y dinero para el problema real”.

 

 

(las entrevistas realizadas para esta investigación se pueden visitar para profundizar en la visión de las personas que aparecen en este enlace)

Acerca de Guillermo Altarriba

Guillermo Altarriba
Periodista en acto y politólogo en potencia. Apasionado del cine, los cómics y demás artefactos peligrosos: estoy convencido de que en la Cultura se libra la batalla más importante. Cuando me dejan, dibujo. VTR

¿Te interesa?

Marihuana droga cannabis gerardo cavero antidroga

“Actualmente está desmentido que la marihuana sea una droga blanda” Gerardo Cavero

A favor y en contra de la legalización de la droga en general y la ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *