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“Con el 9-N el movimiento independentista exhibirá su fuerza” Ramon Miravitllas

Ramon Miravitllas es periodista político con experiencia en prensa, radio y televisión. Ha trabajado en Mundo Diario, Diario Femenino, El Periódico de Catalunya, Interviú, Televisión Española, COM Radio y ahora está cada domingo en Onda Cero con Isabel Gemio en Te doy mi palabra.

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En diciembre del año pasado el profesor Manuel Delgado profetizó: “Habrá independencia porqué no habrá referéndum” ¿Crees que será así?

Yo no pienso así por muchas razones. Una porque trato de huir de las verdades absolutas respecto a este tema. Hay dos totalidades que se quieren imponer y que renuncian al hecho fundamental de la política, que es ponerse en el lugar del otro e intentar ceder y encontrar un territorio común.

¿Y tú dónde te encuentras?

Las personas como yo formamos una especie de cojín que evidentemente no sirve para nada, entre las dos totalidades que van casi hacia el fanatismo y la creencia. Por eso la política de los matices y de encontrar otras vías parece que sea de otro planeta.

¿Tú qué harás el 9-N?

Me quedaré en casa, o iré a algún sitio donde no haya una urna ni nada parecido. Y lo digo con todo el respeto. Cataluña es una nacionalidad histórica, dice la Constitución del 78, y esto es ya una cesión de soberanía.

¿Por qué te quedarás en casa?

Por el respeto que me inspira la gran cantidad de gente que de buena fe o no tan buena fe intenta que este proceso acabe con un pronunciamiento colectivo de Sí-Sí.

“¿Votar es normal?”

Sí, votar es normal. Pero para hacer un “país nuevo”, no se pueda hacer deprisa, en clave de confrontación, con unilateralismo constante, hechos consumados y bronca.

¿Qué se necesita?

Un debate maduro, en el que esté todo el mundo implicado… Yo no veo a las clases más humildes implicadas en el debate… Veo siglas, veo gente pudiente con camisetas de colores y aún no veo el grueso de los más desfavorecidos.

¿En quién piensas cuando defines ‘clases más humildes’?

No pienso en Santa Coloma en castellano. Pienso en las personas ricas, burguesas… En ocasiones caemos en una veneración del simbolismo y en una especie de moral de “un pueblo ha de decidir”. A veces hacemos un país tan virtual que nos descuidamos de la gente.

¿Sí?

Alguien dirá que es demagogia, pero la gente que tiene problemas de verdad no parecen preocupados por un cambio de relación brutal con España. Convertido en un monotema constante, agitado por los medios de comunicación de la Generalitat, el culto a la consulta arrastra muchos otros temas que seguramente sí son preocupaciones de esta clase obrera.

¿Qué problemas conlleva esto?

Un proceso independentista por sí es divisor. Hay unas personas, muy respetables, que se creen con el derecho de decir que fulanito y menganito a partir de ahora serán extranjeros. Y esto conlleva problemas familiares, de amistad…

¿De qué manera aceptarías una consulta?

En unas condiciones de madurez del debate. Me quedaré en casa porque considero que me toman el pelo y no hay juego limpio. ¿Soy independentista? No. ¿Soy partidario de que Cataluña sea consultada? Profundamente. En el momento en que se convierta en un debate político de fondo, no solo estaré, sino que me apuntaré calurosamente a la primera urna que se ponga, claro que sí.

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¿Tú tienes voz en el debate?

Me gustaría que profesionales que casualmente piensan como yo, y no como el star system dominante, tengamos algún medio para expresarnos. Muchos medios que no eran propios del nacionalismo han estado suprimidos, o cambiados de nombre, o ocupados por el mismo nacionalismo.

¿Dónde escribías antes?

No, yo estaba en COM Radio, que ha estado desarmada por CiU. Hace tiempo que el Grupo Godó es una terminal más de CiU. El resto de diarios tiene problemas económicos o están prácticamente intervenidos por un banco, como El Periódico.

La Caixa.

Esta constelación público-privada que forman El Punt-Avui, el Ara… tienen un plus de privilegio y reúnen a los profesionales que después ves en los debates de TV3. Todo esto forma una “casta” y hay un grupo de personas que no formamos parte de esta casta.

Nos estamos centrando mucho en los medios, ¿no? Y es un actor más dentro de este proceso.

No, no, a ver. Este proceso tiene una trampa, y es que los medios actúan en sintonía con la mayoría pro-consulta en el Parlament. ¿Algún problema? No, no. Las democracias se rigen por las mayorías y por el gran respeto a las minorías, y desde hace tiempo TV3 ha puesto toda la carne en el asador para favorecer, no tanto el votar, sino el Sí-Sí.

¿Sí?

Es difícil encontrar un minuto de TV3 en el que no se hable de España como un peso muerto que se ha de soportar. Es cierto que España tiene grandes problemas, y que estamos donde estamos por sucesivos gobiernos españoles con… (pausa) Convergència i Unió en el poder.

¿Cómo podemos saber democráticamente lo que quiere la gente?

A mí me gustaría saber qué quiere España, porque a lo mejor nos llevaríamos alguna sorpresa. Lo que no se puede ignorar es que el Estado de Derecho nos permite expresarnos con libertad cada día. Podemos transformar esta realidad o dejar que se momifique como algunos pretenden con la Constitución.

¿Y en Cataluña?

De la Constitución emana un autogobierno que si tú te paseas por Europa, en Alemania o Escocia, alucinarías del nivel de maniobra fiscal que tiene el señor Mas-Colell. Es mucho más intelectual compartir que no destruir cuando no estamos hablando de una dictadura.

¿En qué situación está ahora Cataluña?

Estamos prisioneros entre dos partes: una que cree que desde el franquismo no ha pasado nada, y otra que cree que desde la Constitución del 78 ya ha pasado todo y no puede pasar nada más. Parece que no nos podamos mover entre las dos. Y evidentemente hay mucho camino por recorrer.

¿Qué papel juega la gente en el proceso soberanista catalán?

Se puede decir que hay una legitimidad en la calle. Mirémosla. A mí un acto lúdico de masas con camisetas y kilómetros de personas me parece, en su contexto, una referencia. Pero extasiarse con este peso visual no me parece un acto de inteligencia, porque lo tenemos que filtrar.

¿En qué sentido?

Cuando uno se va de un sitio, le enseñan la cuenta. En el momento en que la gente que quiere un país nuevo vea las enormes dificultades, se distinguirá: primero, la gente que ha hecho de la independencia un modus vivendi; segundo, la gente que se ha apuntado al carro del presunto ganador para conseguir algo; tercero, la gente que quiere huir del PP. A mí éste me parece un argumento clave y más aquí en Cataluña.

¿Por qué?

Hay una Cataluña harta del PP, escaldada desde la época de José María Aznar. El PP ha ido empeorando, y España presenta muchas más verrugas y huele peor que antes. Somos una población que solo pierde el miedo en una sola dirección. Dejamos que Bruselas dicte la política económica de Rajoy y Mas, y de repente perdemos el miedo en una sola dirección.

També puede pasar con Podemos.

También. Pero de momento aún no. En toda la retórica de los partidarios del 9-N hay reduccionismo, simplificaciones, un intento de falsificación de la Historia, y esto da como resultado un país que es un mártir y otro que es un incordio. Estando España en Europa, no debe ser difícil forzar al señor Rajoy a imitar al Reino Unido y Escocia…

Pero esto no pasará.

¿Por qué no pasará? Me hace mucha gracia que la gente independentista diga que no puede haber ninguna vía reformista, como me estás diciendo tú ahora, y en cambio admita la independencia como una verdad indudable.

Votar un referéndum en Cataluña, ¿tú crees que pasará?

A veces hay gente feliz que no sabe que lo es. Y yo creo que hay muchos independentistas que son felices y aún no se han dado cuenta: han logrado situar a Cataluña en el mundo. Quizás ahora puedan ver que el camino es persuadir a las instancias internacionales que dominan el mundo y obligar a Rajoy, a través de Merkel y Obama.

¿Llegaremos a elecciones anticipadas?

Con unas elecciones plebiscitarias se demostraría el estado actual de Cataluña. Lo peor que podría pasar es que la independencia, o la no independencia, ganara por tres papeletas, porque un punto fundamental en esto es la cohesión social.

¿Qué crees que pasará el 9 de noviembre?

Me gustaría que fuera una demostración una vez más del alcance, la extensión y la penetración del movimiento independentista. El peso político no lo da ni TV3, ni lo doy yo, ni lo da la calle, se da en el momento de que esto se convierte en un sufragio universal. Con el 9-N el movimiento independentista exhibirá su fuerza.

¿Solo es una demostración de fuerza?

A mí me parece importantísima. Fuerza política, intelectual… no la relativizo.

¿Pero crees que tendrá alguna consecuencia esta demostración de fuerza a nivel político?

Hay actos del gobierno catalán que sí son demostraciones de fuerza sin credibilidad. El despliegue de toda esta gente y la logística que comporta es una buena señal de penetración, de implantación social. Me gustaría que esto pasara, que el independentismo diera una buena muestra de lo que es, que el señor Rigol pudiera continuar diciendo que no se ha volcado nunca ningún contenedor, y que evidentemente no sea un problema de orden público.

¿Tú crees que la votación del 9-N tiene falta de credibilidad?

Como yo he estudiado en la Facultad de Derecho 5 años, nunca diré que un sucedáneo vale como una consulta con todos los pormenores. Como dijo un catedrático de derecho administrativo, y a él a lo mejor le hacen más caso que a mí: “Con las urnas no se juega”. A mí me gustaría una consulta con interventores, con una propuesta entre las dos preguntas… En lo que yo pueda, lucharé mucho para que se consiga esta consulta.

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¿No harás nada para decir a Rajoy que tú también quieres votar?

A personas como yo nos han reducido el campo de maniobra. Yo procuro, en la universidad o en el medio donde trabajo, impregnar esta demanda profundamente democrática.

¿Y tú crees que esto llegará a calar en el gobierno español?

Mientras las cosas estén así, es muy difícil pensar en otra realidad. Pero en política las cosas cambian de prisa. Ahora estamos en noviembre: no sé si después de las elecciones generales diremos lo mismo, porque pueden cambiar los protagonistas, puede cambiar el guión de la película.

¿Qué guión te imaginas?

Aún es difícil porque las encuestas no se han de venerar. Parece que los parámetros de la política española sean inamovibles. Escucha, no te digo que España sufra una revolución, pero las cosas pueden cambiar profundamente.

¿Qué visión tienes del proceso soberanista catalán?

Hay verdades que no dependen del proceso soberanista: el aliado natural de Convergència i Unió es el Partido Popular, y viceversa. Les unen profundos intereses económicos. Convergència no ha bajado del burro porque no le va bien el terreno, y llegados a este punto, se dedica al mal menor, que es dejarse llevar por Esquerra, entre otras cosas porque Rajoy no le ha dado la más mínima esperanza de que bajando del burro no se diera el porrazo, y este es el profundo error histórico del seguramente presidente más incompetente de la democracia española, que es el mediocre señor Rajoy.

¿Qué análisis haces del Parlament?

Convergència está yendo más lejos de lo que realmente querría. Su aliado cada vez es más enemigo. Con el 9-N en los tribunales, Esquerra quiere coger un atajo junto a la CUP. En algún momento vendrán unas elecciones y todo se removerá.

¿Qué quieres decir?

Una buena táctica es dilatar el proceso. Ahora vamos a la Catarata del Niágara, que no lleva al señor Delgado [“Habrá independencia porque no habrá referéndum”], sino a algo más incierto que yo no soy nadie para calificar, pero igualmente traumático. La experiencia en Europa es a la yugoslava, no hay ninguna otra.

Recomiendas esperar.

Tiene mucha pinta de que en España las cosas cambiarán profundamente, de que Podemos será un elemento central.

De todas formas seguramente habrá elecciones anticipadas y continuará la dinámica de querer Cataluña independiente. Si sale Esquerra y declara unilateralmente la independencia, ¿qué pasará?

El problema es del PP. España puede hacer diversas cosas: seguir lo que recomendaba el señor Vidal-Quadras [intervenir la Generalitat] o abrir la mano. Yo creo que nadie ahora mismo con dos dedos de frente puede avanzar una respuesta en un sentido u otro. Mira, como soy gilipollas, me cuesta no definirme. Te diría que, aún con una declaración unilateral de independencia, al gobierno español le costaría mucho tener a un Junqueras o a quien sea rechazado desde el primer día. Otra opción es que haya un golpe dentro del PP y que Rajoy quede sustituido por una persona mucho más dura. De la misma manera que Aznar y Pujol, las nuevas situaciones políticas crean compañeros de cama inimaginables.

Acerca de Borja de María

Borja de María
Periodista, con inclinación a temas sociales. Locutor en RàdioEstel. Chico para todo mientras no pueda dedicarme full-time al periodismo. Creyente y agradecido por todo lo que me regala Dios a diario.

Un comentario

  1. Es necesario que lea mas y hable menos, Así se equivocaría menos.

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